miércoles, 20 de julio de 2011

Vietnam: Paisajes de ensueño en el sudeste asiático

Innegable atractivo histórico, cultural y paisajístico

Pese a haber sido escenario de uno de los pasajes más aciagos de la historia del siglo XX, la República Socialista de Vietnam (87,4 millones de habitantes) es también un territorio con un innegable atractivo histórico, cultural y paisajístico, que lo convierte en un territorio propicio para el desarrollo de la actividad turística. Sita en el sudeste asiático, Vietnam es el más oriental de los países de la península Indochina, en la que ocupa una superficie de 331.690 km2. Los Estados con los que comparte frontera son los siguientes: China, al norte; Laos, al noroeste, y Camboya al sudoeste. Geográficamente, se pueden distinguir en la zona tres regiones bien delimitadas. En primer lugar, habría que aludir a Annam, un sistema montañoso que une el norte y el sur en el flanco occidental y que abarca prácticamente dos terceras partes del territorio vietnamita, mientras que las otras dos áreas son las planicies litorales de la Cochinchina y Tonkín.

El clima en Vietnam, de tipo monzónico, presenta veranos calurosos en el sur e inviernos fríos en la zona septentrional. No es extraño, en efecto, que los termómetros superen los 35 °C en gran parte del país. En cualquier caso, hay que tener muy en cuenta la presencia de tifones durante la temporada estival, especialmente en el norte y el sudoeste, por lo que ésta constituye la época menos recomendable para visitar la zona. Por otro lado, las precipitaciones son especialmente abundantes entre los meses de mayo y octubre, período en el que se registran medias de 2.000 mm.

Las raíces históricas de Vietnam hay que buscarlas en el delta del río Rojo, territorio que permaneció bajo el dominio chino por espacio de unos 1.000 años. No obstante, el pueblo vietnamita alcanzó la independencia en el siglo XIII, iniciando también una política expansiva hacia el sur que les permitió someter, en el delta del Mekong, a los jemeres y los shampa. En 1802, el país se constituyó como unidad política bajo el reinado del primer emperador: Gia-Long. Sin embargo, los franceses iniciaron la colonización de la zona en 1858, que en 1884 pasaría a formar parte de la Unión Indochina junto con Laos y Camboya.

Durante la Segunda Guerra Mundial, las tropas japonesas tomaron Indochina, acción que motivó el surgimiento de un movimiento independista: el Vietminh, encabezado por el líder comunista Ho Chi-minh. La finalización de la contienda dio pie a la independencia del país y a la proclamación de la República. Pese a todo, los intentos de Francia por hacerse de nuevo con Vietnam desencadenaron la guerra de Indochina (1946-1954), que se saldó con la derrota gala en Dien-Bien-Fu y con la división del país en dos mitades: Vietnam del Norte (auspiciada por la URSS y China y encabezada por Ho Chi-minh) y Vietnam del Sur (gobernada por el dictador proestadounidense Ngo Dinh). En el marco de la guerra fría, se constituyó en este último Estado el Frente Nacional de Liberación de Vietnam o Vietcong, un grupo guerrillero que en 1960 inició la lucha armada para derrocar a Ngo Dinh.

 La muerte del mandatario en 1963 durante un golpe promovido por EE.UU. a los que los había dejado de interesar la presencia de un hombre de paja católico y corrupto intensificó la llegada de soldados estadounidenses a la zona, al tiempo que los dos gigantes socialistas dotaban de armamento a las huestes de Ho Chi-minh: comenzaba así la guerra del Vietnam, sin duda uno de los capítulos más cruentos de la segunda mitad del siglo XX. El año 1968 marcaría el principio del fin de las aspiraciones militares norteamericanas, a resultas de la derrota militar del Têt en Saigón y otras plazas fuertes de Vietnam, que llevaría a la firma de un armisticio en 1973, supeditada a que Vietnam del Norte no invadiese Vietnam del Sur. Aun así, Hanoi traicionó el pacto: en 1975, se produjo la toma de Saigón y la reunificación del país: nacía así la República Socialista de Vietnam (1976). Ya en 1991, EE.UU. restablecería las relaciones diplomáticas con Hanoi, dando paso así a un período de recuperación de lenta normalización política y económica.

La lengua oficial es el vietnamita, también llamado anamita. En cuanto a la moneda en curso, se utiliza el dong vietnamita, abreviado como VND (un euro equivale a 24,7 dongs, aproximadamente). Sin embargo, en gran parte del territorio nacional también se acepta el dólar estadounidense como forma de pago.

Para entrar en Vietnam, es imprescindible disponer de un pasaporte con una vigencia mínima de seis meses de validez desde la fecha de llegada al país. Además, se debe tramitar el correspondiente visado. Considerando que un gran número de turistas combinan su estancia con visitas a otros Estados fronterizos ?como Camboya o Laos?, se recomienda solicitar un visado de múltiples entradas. Éste puede obtenerse en la Embajada de Vietnam en Madrid (C/ Segre, 5). Por lo que respecta a las vacunas, no hay ninguna obligatoria.

A la hora de contratar vuelos a Vietnam desde España, diferentes aerolíneas enlazan los principales aeropuertos con las ciudades vietnamitas de Hanoi (la capital del país), Ciudad Ho Chi-minh, Da Nang, Banmethuot y Dien Bien Phu. De esta lista, las dos primeras opciones son, con diferencia, las más económicas.

En cuanto a los hoteles en Vietnam, el país dispone de una extensa red de establecimientos hoteleros, así como apartamentos y casas rurales, a precios sensiblemente inferiores a los del continente europeo. Por otro lado, la oferta de alojamiento se concentra especialmente en Hanoi y en Ciudad Ho Chi-minh, las dos ciudades principales del país.

Minorías étnicas, yacimientos arqueológicos e increíbles paisajes naturales




Seguidamente, se resumen algunos de los principales atractivos turísticos en Vietnam.

Cái Bè: Emplazado en el impresionante delta del Mekong ?en el sudoeste del país? y en la provincia de Tiên Giang, este enclave es ampliamente conocido por su colorido y bullicioso mercado flotante. Asimismo, algunos operadores turísticos ofrecen la posibilidad de contratar un crucero por el río, que permitirá descubrir cómo discurre el día a día de los lugareños.

Can Tho: Se trata de una de las principales localidades situadas en el delta del Mekong. Como principal aliciente, destaca el bullicioso mercado flotante de Cai Rang, el único en su género ?juntamente con el de Cái Bè? por lo que respecta al sudoeste del país. En él, los comerciantes venden todo tipo de alimentos, aunque destacan las frutas producidas por agricultores locales. El mercado abre al amanecer y cierra con la caída del sol.

Ciudad Ho Chi-minh: Conocida como Saigón antes de la unificación del país (1975), sus seis millones y medio de habitantes la convierten en la mayor ciudad de la República vietnamita. Se encuentra situada al norte del delta del Mekong, junto al río Saigón, y en el pasado fue capital del protectorado francés de la Cochinchina (1862-1954) y de Vietnam del Sur (1954-1975). Durante la dominación gala, esta ciudad albergó un centro metropolitano presidido por bellos edificios oficiales y avenidas arboladas. Sin embargo, durante la guerra del Vietnam se perdieron casi todos sus referentes arquitectónicos. Asimismo, tras la finalización de la contienda (1975), muchos establecimientos de ocio fueron clausurados. Hoy, la ciudad da cabida a un centro comercial e industrial que acoge el puerto más importante del país. Como lugares más emblemáticos, descuellan la pagoda de Thien Hau, la catedral de Notre Dame, el antiguo edificio de Correos de Raigón, el mercado de Binh Tay y Chinatown.

Ha Long: Situada en las inmediaciones del río Rojo y en el golfo de Tonkín ?un brazo del mar de la China Meridional?, esta bahía da cobijo a cerca de 1.600 islas e islotes calcáreos que constituyen un marco de extraordinaria belleza. Debido a su accidentada orografía, gran parte de estos territorios siempre han estado deshabitados, aunque en las inmediaciones aún se desempeñan numerosas actividades tradicionales. Algunos de sus accidentes geográficos más famosos son la isla de Tuan Chau y las grutas de las Sorpresas, de Dau Go y de Thien Cung. El enorme valor paisajístico y ecológico ha llevado a Ha Long a ingresar en la lista del Patrimonio de la Humanidad (1994, 2000).

Hanoi: Capital del país desde 1979, Hanoi también tuvo este estatus en tiempos de la Indochina francesa y del desaparecido Vietnam del Norte. Se trata de una moderna urbe situada a orillas del río Rojo y con unos antecedentes históricos que retrotraen a la Prehistoria. Debido a su proximidad con la China, los conquistadores oriundos del gigante asiático la eligieron como principal centro político. Gran parte legado arquitectónico correspondiente al antiguo reino de Vietnam fue destruido por los bombardeos estadounidenses entre 1964 y 1975. Los ataques también afectaron diques, carreteras, campos de cultivo y hospitales, que tuvieron que ser reconstruidos. Pese a todo, la ciudad aún conserva algunas muestras de arquitectura colonial francesa. Entre sus enclaves más emblemáticos, se cuentan el templo de Ngoc Son ?sito en mitad del lago Hoa Kiem?, el templo de la Literatura, la casa y el mausoleo de Ho Chi Minh, el lago Ho Tay, el Museo de Bellas Artes, el teatro Than Long ?donde se representan espectáculos de marionetas de agua? y el mercado de Hang Be. Del mismo modo, vale la pena pasear por el casco antiguo ?o barrio de las 36 Calles?, que en el pasado dio cabida a numerosas actividades económicas tradicionales.

Hôi An: Inscrita en la Lista del Patrimonio de la Humanidad en 1999, la ciudad vieja de Hôi An fue un importantísimo puerto mercantil del mar de la China Meriodinal entre los siglos XV y XIX. Como herencia de este periodo, aún conserva interesantes edificios de la época y un peculiar trazado urbanístico, en el que se combinan diversos estilos arquitectónicos que han dotado a Hôi An de una marcada personalidad. Entre sus alicientes, cabe subrayar su animado mercado y su magnífico puente cubierto de estilo japonés, construido 400 años atrás.

Huê: Pese a los graves daños sufridos durante la guerra del Vietnam, la ciudad de Huê ?capital de la provincia de Thua Thien, situada en el centro del país? aún está considerada como la más bella localidad vietnamita. Convertida en capital del Vietnam unificado en 1802, Huê pasó a ser el centro del poder político, cultural y religioso en tiempos de la dinastía Nguyên y hasta la finalización de la Segunda Guerra Mundial. Entre su legado arquitectónico más remarcable, destacan la Ciudad-Capital, la Ciudad Imperial, la Ciudad Púrpura Prohibida y la Ciudad Interior, enmarcadas todas ellas en un magnífico entorno natural. En 1993, el conjunto monumental de Huê fue declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad.

My Son: Entre los siglos IV y XIII, la costa del actual Vietnam dio cabida a una civilización sin parangón y entroncada culturalmente con el hinduismo: el reino de Champa. Durante buena parte del mismo, la capitalidad política y religiosa recayó en la ciudad de My Son, donde aún siguen en pie un conjunto de imponentes torres-santuarios. Debido a su buen estado de conservación y a su indudable relevancia histórica, este enclave fue incorporado a la Lista del Patrimonio de la Humanidad en 1999.

Phong Nha-Ke Bang: Este Parque Nacional ?sito en la provincia de Quang Binh en Vietnam, a unos 450 km al sur de Hanoi? acoge la formación kárstica más antigua e importante de todo el continente asiático. Asimismo, ha ido evolucionando desde el Paleozoico, período que se remonta 500 millones de años atrás. La estampa que ofrece este enclave natural dista mucho de ser homogénea, y destaca por sus espectaculares grutas y ríos subterráneos. Phong Nha-Ke Bang forma parte del Patrimonio de la Humanidad desde el 2003.

Sa Pa: Situada al noroeste del país, esta ciudad fronteriza de alta montaña ?y que da nombre a uno de los distritos de la provincia de Lào Cai? constituye una de las áreas más frecuentadas por el turismo. Fundada por los franceses en tiempos de Indochina, su perímetro destaca por sus imponentes paisajes alpinos y por sus extensas plantaciones de arroz distribuidas en terrazas. Asimismo, los visitantes podrán descubrir aldeas que parecen ancladas en el pasado, y en la que aún perviven las formas de vida más tradicionales. Un claro ejemplo se encuentra en la vecina aldea de Ma Tra, en la que residen gentes de la etnia hmong. Por otro lado, al oeste de Sa Pa, se yergue majestuoso el Fan Si Pan, el pico más elevado del país, con 3.143 m de altura sobre el nivel del mar. La cima se halla, a su vez, en la hermosa reserva natural de Hoang Lien Son, que bien merece ser descubierta.

Ta Van: Sito en el noroeste de Vietnam, y más concretamente en el valle de Muong Hoa, este pintoresco pueblo ha dado la espalda a la civilización para preservar las ancestrales formas de vida de la etnia giay. Pese a todo, los habitantes de la zona dominan el francés, herencia del período en el que el país formó parte de Indochina.

Los ecos de la gastronomía china


Sin duda, la cocina vietnamita comparte con la de sus tres vecinos ?China, Laos y Camboya? numerosas afinidades culinarias. En el caso de estos dos últimos países, se podría hablar de su pasión por el nuoc mam, una salsa de pescado con sabor intenso. Además, este condimento es uno de los ingredientes básico de la salsa más popular de Vietnam: el nuoc cham, muy picante. No obstante, huelga decir que su principal referente gastronómico es el gigante asiático, nación de la que incluso llegó a formar parte durante más de un milenio. No en balde, los vietnamitas aún siguen el precepto chino del yin y el yang en los fogones, según el cual los alimentos yin enfrían el cuerpo, mientras que los yang les proporcionan calor. Asimismo, adoran el contraste de texturas: esponjosas y crujientes, blandas y duras, frescas y secas...

Por regla general, en Vietnam, todos los alimentos se cocinan con agua, mientras que las verduras se sirven crudas o cocidas. El aceite se convierte, pues, en un producto difícil de encontrar en las despensas del país.

En lo que atañe a los ingredientes más recurrentes de la gastronomía vietnamita, cabe reseñar el protagonismo que adquiere el ajo como condimento, especialmente en el sur. Otro producto muy utilizado es el piñón, que crece con facilidad en la zona. Del mismo modo, no hay que perder de vista como referentes la carne, el pescado y las verduras, que sirven para enriquecer sopas ?un plato indefectible en cualquier mesa vietnamita?, convirtiéndolas en un consistente plato único. Como ejemplo, podría mencionarse el bun bo hue (sopa de fideos con carne y limoncillo).

Entre las especialidades más renombradas de la cocina vietnamita, destacan algunas propuestas a base de carne como el tak ch'im (pollo aromático), el cha dum (pan de carne de cerdo), el boxao mang (ternera con bambú) o el dui ga nhot thit (muslos de pollo rellenos). A su vez, los frutos del mar también se han granjeado un lugar preferente, con sugerencias como el chao tom (brochetas y albóndigas a base de langostinos) o el muc don thit (calamares rellenos). Todas estas recetas se pueden servir acompañadas de otro complemento indefectible: el sambal kacang (salsa de cacahuete)


miércoles, 23 de febrero de 2011

La Palma: Naturaleza libre y salvaje, la Isla bonita.


La Palma, una isla en el paraíso

Ya lo dijo Madonna en su célebre canción acerca de la isla canaria de La Palma. Este maravilloso enclave no sólo recibe tal sobrenombre; “isla verde” o “isla de las estrellas” son otros de los poéticos apodos con los que se conoce a la más noroccidental de las Islas Afortunadas. Dignos nombres cargados de razón, ya que, como decía la cantante, la naturaleza libre y salvaje, los cielos en estado puro y los paisajes más sobrecogedores se concentran en el escaso territorio de esta bella isla, tan pequeña como desconocida.


Y es que su superficie únicamente ocupa 706 km2, habitados por 86.000 isleños que han hecho de la isla un emblema del turismo sostenible. No en vano La Palma, que pertenece a la provincia de Santa Cruz de Tenerife, fue declarada en el año 2006 Primer Destino Turístico Sostenible por el Instituto de Turismo Responsable y la Organización Mundial de Turismo. Sus maravillosas reservas naturales (como la espectacular Caldera de Taburiente) y submarinas han hecho merecedora a la isla de esta distinción.

Todo un mundo de actividades está disponible para el viajero que dirija sus pasos a La Palma.

Sus abundantes picos y cordilleras, bajo la sombra de El Roque de los Muchachos (que reina en el paisaje con sus 2.426 metros de altura), son todo un paraíso para senderistas y amantes de la naturaleza en estado puro. Paseos a caballo, submarinismo, vuelos en parapente… El magnífico entorno natural de la isla de La Palma hace posible cualquier aventura que nos queramos proponer. Y es que al Parque Nacional de la Caldera de Taburiente se le unen otros diecinueve espacios naturales protegidos, plagados de vegetación subtropical, con abundancia de agua (La Palma es la única de las Islas Canarias por la que discurren arroyos) y una tranquilidad que llena de armonía los días soleados y las noches estrelladas.

Y por supuesto, siempre está la playa. En La Palma nos podemos olvidar de las aglomeraciones reunidas alrededor del chiringuito de turno. Las playas de la isla bonita son salvajes y solitarias, para aquéllos que todavía saben disfrutar de la Naturaleza y la armonía con el paisaje. Un clima más fresco de lo que es habitual en las Islas Canarias, con inviernos y otoños con temperaturas entre 18 y 20 grados y veranos que rondan los 20 grados de media, nos asegura una menor afluencia de turismo y esa ansiada tranquilidad…

Los atractivos de La Palma son tantos que no dan estas líneas para describirlos, sino solamente para que nos hagamos una idea aproximada de por qué no hay que perderse esta maravillosa isla. Quienes la conocen guardan el destino entre sus más preciados secretos, para que nadie se lo termine robando; pero su belleza y su espectacularidad están al alcance de todos los que las quieran descubrir.

Naturaleza y patrimonio: la simbiosis perfecta


Montes y volcanes, caídas de agua y acantilados, playas prácticamente desiertas, vegetación tropical? Los paisajes y las actividades relacionadas con la aventura son los atractivos por los que más se conoce (y se visita) la isla de La Palma. Si bien es cierto que sus espacios naturales, tanto en tierra como submarinos, quitan la respiración al trotamundos más avezado, no menos cierto es que La Palma está plagada de rincones y pueblos llenos de encanto cuyo patrimonio merece más de una visita.

Por supuesto, no podemos dejar de mencionar en primer lugar el Parque Nacional de la Caldera de Taburiente. Declarado como tal ya en 1.954, su origen parece derivarse de una serie de erupciones volcánicas que otorgaron a la zona su peculiar idiosincrasia, digna de toda una maravilla de la Naturaleza. La forma de este gigantesco cráter (uno de los mayores del mundo), similar a la de una herradura, se abre hacia el mar en un barranco de curioso nombre: el Barranco de las Angustias.

Dentro de la Caldera de Taburiente y acompañado por cantidad de picos de alturas considerables, se encuentra El Roque de los Muchachos, cuya cima está coronada por el observatorio astrofísico más importante de Europa. Pero no sólo cabe destacar esta construcción; ya en tiempos prehistóricos se consideró este lugar como sagrado, y de ello da fe el monolito Idafe, erigido por los antiguos pobladores como lugar de culto al dios Abora.

Alejándonos ya del interior y la montaña, en poco tiempo alcanzamos el mar y con él, la Reserva Marina de La Palma. Creada en el año 2001, fue establecida para preservar la vida marina de la costa isleña, pero también los pueblos pesqueros, sus costumbres, su idiosincrasia y sus artes tradicionales. En esta zona no están permitidas actividades como el buceo, la pesca o el submarinismo, pero sí se pueden llevar a cabo por la parte externa de la Reserva, previa autorización.

El origen volcánico del archipiélago canario es también evidente en La Palma, al igual que en sus hermanas Lanzarote y Tenerife. La zona sur de la isla acoge los Volcanes de Fuencaliente, agrupamientos de estas formaciones en un paisaje desértico, plagado de conos; el más emblemático, el Volcán Teneguía, tiene el honor de haber sido declarado Monumento Natural. La combinación de colores rojos, cobres y negros recortándose sobre el intenso azul del cielo atlántico convierte una visita a esta zona en una experiencia difícil de olvidar.

Y dejando un poco atrás la Naturaleza, si esto es posible en un lugar como La Palma, las diversas localidades de la isla cuentan también con bellos monumentos y enclaves a visitar. Es el momento de encaminar nuestros pasos a los pueblos, cuando nuestra retina aún no se ha cansado de admirar belleza pero necesita acercarse un poco a la obra del hombre. Antiguas iglesias como la de Nuestra Señora del Rosario en Barlovento y conjuntos histórico-artísticos como el casco antiguo de Santa Cruz de La Palma (uno de los más importantes de las islas), junto con interesantes yacimientos arqueológicos donde los primeros habitantes de La Palma dejaron testimonio de su presencia, son buena prueba de que La Palma es, también, un paraíso cultural y algo desconocido aún por el turista.


jueves, 10 de febrero de 2011

Tokyo : Del período Edo a la ciudad del futuro.

Pocas ciudades del mundo logran salir airosas a la hora de conciliar las exigencias de la modernidad y el progreso con un poso cultural y arquitectónico que ha permanecido intacto durante siglos.

Precisamente, éste es el caso de la capital japonesa: Tokio, situada en la costa este de la isla nipona de Honshu es la mayor del archipiélago y habitada por la friolera de 13 millones de personas

Fundada en el año 1457 bajo el topónimo de Edo, la ciudad tomó su nombre de un castillo próximo erigido por el samurái Ota Dokan (1432-1468). Sin embargo, su verdadero despegue económico y político no llegaría hasta 1590, momento en el que el daimyo Tokugawa Ieyasu (1543-1616) la eligió para establecer su corte durante la llamada etapa Edo (1603-1868). Desde entonces, la ciudad experimentó un crecimiento imparable: sin ir más lejos, pasó de tener 561.000 habitantes en 1731 a 1.367.000 en 1787. Tras la restitución de la autoridad imperial en el período Meiji (1868-1912), la capital se convirtió en la capital oficial del Japón en detrimento de Kioto, al tiempo que cambió su nombre por el de Tokio.

En la primera mitad del siglo XX, la ciudad se vio obligada a sobreponerse a dos grandes catástrofes. Por un lado: un terremoto (1923) desató un incendio que devoró dos terceras partes de la superficie, y por otro, los bombardeos estadounidenses devastaron más de la mitad del casco urbano durante la Segunda Guerra Mundial. Pese a todo, al acabar la contienda, Tokio superó a Osaka como principal centro industrial del país. Esta dinámica ha tenido continuidad hasta el presente; hoy, la capital nipona forma parte de la Keihin Kogyo Chitai, la mayor concentración urbana y fabril del país.

Su climatología posee un clima templado, con temperaturas mínimas de 0°C en invierno y máximas de 30°C hace que cualquier época del año sea propicia para visitar la ciudad.

Y para ello, sólo es preciso tener el pasaporte en regla. Del mismo modo, no será necesario tramitar el visado en el caso de aquellas estancias que no obedezcan a una finalidad laboral y cuya duración no rebase los 90 días. Tampoco se requiere ninguna vacuna obligatoria. Para más información, se aconseja dirigirse a la Embajada de Japón en España (C/ Serrano, 109, Madrid).

A la hora de contratar vuelos a Tokio, hay que tener en cuenta que ninguna aerolínea ofrece trayectos directos desde España. El viaje suelen tener una duración de unas 15 horas en total e incluyen por lo menos una escala (normalmente en Ámsterdam, Frankfurt o París). Pese a que la capital japonesa cuenta con dos aeropuertos, el destino más habitual es de Narita, que es que acoge los vuelos internacionales. El otro, el de Haneda, suele destinarse a vuelos domésticos.

Por último, cabe destacar que reservar hoteles en Tokio no entraña ninguna dificultad, dada el amplio abanico de establecimientos existente. Éste abarca desde los hoteles de lujo de estilo occidental hasta los famosos hoteles cápsula (cubículos utilizados principalmente que han perdido el último tren para regresar a casa). Tampoco hay que perder de vista los ryokan pensiones de estilo japonés, en los que los futones (sacos que se extienden sobre un tatami) sustituyen a las camas occidentales. Del mismo modo, la bañera suele ser mucho más honda que la de los hoteles europeos. A su vez, muchos ryokan que no siempre se caracterizan por tener tarifas asequibles brindan la posibilidad de degustar en la habitación la cocina kaiseki, consistente en un menú variado de platos típicos nipones. En un escalón inferior (por lo que respecta a precio y servicio), se encuentran las fondas y pensiones.

En cuanto a las compras, baste recordar que la moneda que se utiliza en Tokio es el yen (1.000 yenes equivalen a unos 8,9 euros).

Más de un centenar de parques y una oferta cultural inagotable

Aunque puede resultar pretencioso resumir en unas pocas líneas los numerosísimos atractivos de Tokio, se detallan a continuación algunos de sus enclaves y atracciones más famosos.

Ameyoko: Ubicado al norte de la ciudad, es uno de los bazares más grandes del continente asiático. Aunque tras la Segunda Guerra Mundial la zona se convirtió en el punto neurálgico del mercado negro en la capital, sus múltiples tiendas brindan hoy la posibilidad de adquirir productos de marcas internacionales por muy poco dinero.

Ginza: Considerado como el distrito comercial por excelencia y situado en el corazón de Tokio, sus calles avenidas destilan exclusividad y refinamiento. No en balda, muchos se refieren a ella como la zona más cara del mundo. Proyectado en 1872 por el arquitecto inglés Thomas Waters, su fisonomía actual se basa fundamentalmente en rascacielos y neones nocturnos. Entre sus edificios más destacados, destacan el Gallery Center que alberga exposiciones de arte japonés y una casa de subastas y los grandes almacenes Wako, Mitsukoshi, Mastuya, Hankyu y Seibu.

Hanazono: Se trata de un santuario sintoísta localizado al oeste de Tokio (en Shinjuku este) y fundado a mediados del siglo XVII. En su interior se veneran diversas imágenes de Inari, divinidad con apariencia de zorro.

Kabuki-za: Inaugurado en 1889 para albergar representaciones de teatro kabuki y reconstruido totalmente en 1951, este edificio fusiona como pocos los materiales y las técnicas occidentales con la estética arquitectónica japonesa.

Marunouchi: Principal distrito de negocios de la capital, se halla entre la estación de tren de Tokio y el Palacio Imperial. Entre sus múltiples edificios de interés, cabe destacar la antigua sede de Correos ya clausurada o la sala de exposiciones del Tokyo International Forum. En cualquier caso, los rascacielos erigidos en la zona dibujan un skyline imponente.

Museo Nacional de Arte Occidental: Este edificio de Le Corbusier, presidido por la escultura La gran puerta del Infierno de Rodin, acoge una notable colección de óleos occidentales. Entre ellos, se cuentan los de los principales pintores impresionantes, así como los de Rubens o Pollock.

Museo Nacional de Tokio: Sita al norte de la ciudad, la institución da cabida a un impresionante inventario de obras de arte japonés e interesantes hallazgos arqueológicos, que constituye la colección más extensa del mundo en su género. Asimismo, también se muestran al público objetos procedentes de otros lugares del continente asiático, como la India o Vietnam.

Museo Shitamachi: Esta atracción, sita al norte de Tokio, es una invitación a descubrir cómo era la vida cotidiana en el antigua Edo. Para ello, el museo recrea algunas tiendas de época, como un almacén de caramelos o el taller de un calderero. La propuesta se completa con una nutrida colección de juguetes antiguos y fotografías. En total, el edificio cuenta con una colección de más de 50.000 piezas.

Palacio Imperial: Inciado en 1590 por orden del daimyo Tokugawa Ieyasu, los sucesivos trabajos de ampliación lo convirtieron en el más grande del mundo. Sin embargo, el edificio actual data del siglo XX, ya que el anterior fue destruido por los bombardeos aliados en 1945. Uno de sus principales atractivos radica en el Nijubashi, un puente de piedra de dos arcos erigido en 1888, y la denominada Otemon, un porta construido en 1967 que da acceso a los impresionantes Jardines Orientales. Con motivo del Año Nuevo y del cumpleaños del emperador, el recinto abre sus puertas a los ciudadanos

Parque Ueno: Se despliega al norte de la ciudad, y constituye una de las áreas verdes más extensas de la ciudad. La mejor época para apreciar su belleza es la primavera, momento en el que florecen sus numerosos cerezos. Del mismo modo, tampoco desmerecen los lagos y santuarios que salpican el recinto.

Shinjuku oeste: Este barrio de rascacielos, situado en la zona oeste de la ciudad, constituye el reflejo viviente del esplendor económico y comercial de Tokio. Una de las construcciones más impactantes son las oficinas del Ayuntamiento de la ciudad, proyectadas por Tange Kenzo.

Senso-ji: Ubicado en el distrito de Asakusa, este templo budista es el más antiguo de Tokio (el edificio originario data del 645), pero también uno de los más visitados. En su interior se venera al bodhisattva Kannon o Guan Yin, cuya imagen fue descubierta, según reza la tradición, en el año 628, a manos de unos pescadores que faenaban en el río Sumida. Entre sus edificios más significativos, se halla una espectacular pagoda.

Tenno-ji: Uno de los platos fuertes del distrito de Yanaka es este templo, en cuyo interior se conserva un espectacular Buda de bronce del año 1690.

Toshogu: Situado al norte de la ciudad, este templo es una de las escasas estructuras del período Edo que aún se conservan en Tokio. En el pasado, este santuario albergó la tumba de Tokugawa Ieyasu, aunque sus restos fueron trasladados posteriormente a Nikko.

Torre de Tokio: Inaugurada en 1958 e inspirada en la torre Eiffel de París, esta imponente construcción de 333 m alberga el mirador más alto de la ciudad (a 250 m de altura), desde el que se puede disfrutar de una magnífica perspectiva de Tokio. Su planta baja también da cabida a un espectacular acuario.

Yanaka: Este encantador y coqueto distrito norteño es uno de los pocos que escapó de la destrucción desatada por el terremoto de 1923 y los bombardeos aliados durante la Segunda Guerra Mundial. El visitante quedará maravillado ante sus pequeñas viviendas, sus estrechas y tortuosas callejas y sus tiendas tradicionales, que parecen haberse detenido en el tiempo. Del mismo modo, este distrito da cabida a un cementerio con numerosos cerezos, que ofrecen una estampa única durante el período de floración.

Zojo-ji: Emplazado en el centro del parque Shiba, se trata de un templo familiar fundado en 1393. Su ubicación actual data de 1598, momento en el que Tokugawa Ieyasu decidió trasladarlo allí para proteger la nueva capital nipona. Pese a todo, la construcción actual es reciente, ya que data de 1974.
En la actualidad TOKIO es la ciudad más poblada, con alrededor 38 millones de habitantes (Tokio y alrededores) , y probablemente el centro financiero más importante del planeta.

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miércoles, 2 de febrero de 2011

IMPRESIONANTE ... DUBAI




A comienzos de los años 90, el emirato de Dubai —uno de los siete que conforman los EAU— no pasaba de ser un paraje desértico que daba cabida a unos pocos edificios dispersos y anodinos. Sin embargo, apenas dos décadas después, la zona se ha convertido en el mejor parque temático del petrodólar. O lo que es lo mismo: en un delirante capricho urbanístico inspirado por el lujo desmedido y la excentricidad. Sólo en este escenario podían darse cita el edificio y el hotel más altos del mundo, el primer hotel de siete estrellas del planeta, las islas artificiales más extensas del globo o un archipiélago artificial que reproduce fielmente el mapamundi. Así es Dubai: un hervidero de excesos que ha inspirado un espectáculo impensable en cualquier otro punto de la geografía internacional.

 De pasado persa, las primeras alusiones históricas a Dubai se remontan al año 1587, momento en el que el mercader veneciano Gaspero Balbi advirtió que la zona albergaba una importante actividad comercial por lo que se refiere a la extracción y la venta de perlas. Unos orígenes, por tanto, que ya parecían presagiar la suntuosidad que envolvería a este territorio emiratí en la actualidad. Ya en 1892, Dubai pasó a ser un protectorado británico, en un intento de evitar las incursiones de la flota otomana, situación que se prolongó hasta 1971. No obstante, el hallazgo de petróleo en la zona, acaecido en 1966, abriría las puertas para una fuerte de ingresos que transformaría la economía y la fisonomía de la zona. Ésta fue especialmente intensa a partir de los años 90, aunque a finales de la década pasada adquirió un impulso renovado, truncado a partir del 2008 a causa de la crisis inmobiliaria.

En la actualidad, la extensión de Dubai es de 4.114 km² y su población se situaba en el 2008 en 2.262.000 habitantes, procedentes mayoritariamente del sureste asiático y por lo general de confesión islámica. El área urbana se divide en dos sectores claramente diferenciados: Deira, en el norte, y Bur Dubai, en el sur. Pese a que el emirato dispone de metro y monorraíl, el vehículo privado constituye el medio de transporte más ágil para desplazarse por ambas zonas.

Pese a sus elevadas temperaturas, propias de su ubicación geográfica, se recomienda no vestir ropas ajustadas fuera de las playas privadas y de los complejos hoteleros.

El idioma oficial es el árabe, pese a que también se hablan el inglés, el alemán, el urdu, el tamil, el persa y el tagalo. En cuanto a la moneda en curso, ésta es el dirham (un euro equivale aproximadamente a 4,6 dirhams).

Para entrar Dubai, únicamente se necesita disponer de un pasaporte con una vigencia superior a seis meses. En el caso de los turistas españoles, no se requiere visado. Sin embargo, si la estancia es superior a 30 días, será necesario abonar 500 dirhams en el Departamento Federal de Inmigración de Abu Dhabi para prolongar la estancia durante otro mes natural. Por otro lado, no hay ninguna vacuna obligatoria.

A la hora de reservar hoteles en Dubai, huelga decir que el emirato acoge un nutrido abanico de establecimientos de gran lujo. Pese a todo, la oferta se completa con hoteles de precio más asequibles, aunque suelen ofrecer un servicio plenamente adaptado a las exigencias del público occidental.

En lo que atañe a la contratación de vuelos a Dubai, hay que tener presente el emirato cuenta con dos aeropuertos: el Aeropuerto Internacional de Dubai, provisto de tres terminales, y el Al Maktoum International Airport, inaugurado en el 2010. Conviene recordar que desde las principales ciudades españolas se pueden encontrar vuelos sin escalas a Dubai a partir de unos 400 euros por trayecto. En nuestra Web http://www.buscandoviajes.com/ encontrarás ofertas espectaculares.

IMPRESIONANTE DUBAI!!!

martes, 1 de febrero de 2011

Córdoba : Una ciudad llena de história y belleza.

La ciudad de Córdoba es la capital de la provincia homónima, se encuentra en la comunidad autónoma de Andalucía, al sur de España. Tiene una superficie de 1.255 km2 en los que habitan 328.428 personas. No es una ciudad de tamaño grande, pero es ideal para recorrerla completa descubriendo mas sobre su pasado con todos los monumentos y edificios históricos que se encuentran allí.
Su zona de su casco histórico declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y su candidatura para ser elegida como Capitalidad Cultural Europea.  (Añade tú voto)


Córdoba es una ciudad con un gran valor histórico, tanto en el presente como en el pasado siempre fue una ciudad muy importante y en cada una de las distintas épocas, las poblaciones que pasaron dejaron sus huellas. Todas las personas que conozcan su historia se interesan por viajar a la ciudad para descubrir un poco mas, apreciando cada uno de los detalles de la ciudad, que con edificaciones arquitectónicas y monumentos te cuentan algo sobre lo ocurrido allí.

Durante la época Romana, Córdoba fue una ciudad muy importante para ellos, la convirtieron en la capital de la Hispania Ulterior Romana. Tiempo mas tarde en el Imperio Bizantino también fue una zona muy importante en la provincia de Spania. Llegando en el siglo X a ser una urbe poderosa a nivel político y económico, además de ser un gran foco cultural. En ese momento también era la ciudad más grande del mundo.



Posteriormente cuando los musulmanes llegaron y dominaron la zona, transformaron a Córdoba en la capital de A-Andalus.
Fue en esa época donde se construyo la famosa Mezquita, un lugar de peregrinación para los musulmanes. Hoy en día uno de los puntos turísticos más visitados de la ciudad, descrito como el templo musulmán más hermoso del mundo todo el que llega a Córdoba quiere conocerlo.


En el año 1236 el Rey Fernando II la conquisto
para que forme parte de Castilla y León.

Lo que sorprende de la ciudad es como se conservan cada uno de las construcciones y los monumentos edificados en estas épocas. Con solo contemplarlas unos minutos es como si viajáramos en el tiempo y reviviríamos cada uno de los momentos ocurridos.



Pero además de recordar su pasado y sus raíces, la ciudad de Córdoba siguió avanzando y lo podemos ver cuando caminemos por la ciudad y notemos como el estilo modernista esta presente en algunas de los edificios.

Córdoba presenta un clima que se clasifica como mediterráneo continentalizado. Es decir que sus veranos son demasiado calurosos. Es la zona de Europa donde más calor hace, las temperaturas rondan los 40º. Esto agobia demasiado a las personas y más aun a los turistas que no están acostumbrados a estas temperaturas, por lo que muchos visitantes prefieren viajar a la ciudad en otra época del año.

En cambio el invierno es medianamente frio, generalmente se producen algunas heladas, pero el clima es soportable, además con un poco de abrigo podrás recorrer la ciudad tranquilamente.

Si vas de compras por la ciudad, veras que uno de los productos mas elegidos como souvenir o recuerdo son los fabricados por los artesanos. Por la mezcla de todas las culturas que pasaron por la ciudad, los resultados son excelentes. Los materiales mas utilizados en estas artesanías son la arcilla y la cerámica pero principalmente el cuero. Además están decorados con detalles en oro y plata. Pero además de las artesanías, los productos gastronomicos también son muy comunes, especialmente el aceite de oliva.


LAS RUINAS DE MEDINAT AL-ZAHARA

Medinat al-Zahara, la fastuosa y misteriosa ciudad que Abd-al Rahman III mandó construir a los pies de Sierra Morena, a ocho kilómetros de la capital, encierra, incluso en su nombre, historias legendarias. La tradición popular afirma que, autoproclamado Abd al-Rahman III califa en el 929 d.C., y tras ocho años de reinado, decidió edificar una ciudad palatina en honor a su favorita, Azahara. Sin embargo, recientes estudios aportan fuertes evidencias de la causa que impulsó al califa a fundar Medina Azahara. Una renovada imagen del recién creado Califato Independiente de Occidente, fuerte y poderoso, uno de los mayores reinos medievales de Europa, se acepta como el origen más probable de la nueva Medina.

jueves, 27 de enero de 2011

NUEVA YORK, no dejes de imaginar!




Una gran ciudad que continúa impresionando a los turistas.



Nueva York, o New York como muchos dicen, es una gran ciudad con muchas posibilidades. Esto hace que una buena preparación del viaje y una buena guía de la ciudad te ayuden a disfrutar tus vacaciones.




¿Por qué viajar a Nueva York?


Nueva York se ha convertido en los últimos años y por méritos propios en la capital económica y cultural más importante del mundo. Nueva York ofrece un ambiente y un estilo de vida único que no te podemos contar, hay que vivirlo y disfrutarlo.Asistir a un musical a Brodway, pasar una noche en Times Square, recorrer de un lado a otro el Puente de Brooklyn, disfrutar de una tarde de compras en la Quinta Avenida o sentirte como un broker en Wall Street, son algunas de las cosas que sólo se pueden hacer en Nueva York.

Oferta especial hasta Marzo, vuelos desde Málaga a 830 euros (5 noches)


COSTA DEL SOL... Sol, playa, ocio y diversión!





LA  COSTA DEL SOL

Más de 300 días de sol al año.
Poblaciones desde Nerja hasta La Línea.





La popular Costa del Sol, considerada como una de las zonas turísticas más importantes a nivel internacional, abarca los 160 kilómetros del litoral malagueño. Tiene en Málaga Capital su centro, que sirve de línea imaginaria para dividirla en dos, Costa del Sol Oriental y Occidental.

Bañada por el Mediterráneo, en la Costa del Sol Occidental son sus playas su principal atractivo. Se encuentran entre las mejores de toda Europa, consiguiendo anualmente numerosos distintivos de “bandera azul”, concedidas por la Comunidad Europea. Estas distinciones se conceden en base a las condiciones ambientales, infraestructuras, equipamiento, accesibilidad, etc. Además de sus playas, en la Costa del Sol Occidental el visitante podrá encontrar numerosos rincones ricos en lugares de interés por su calidad monumental, cultural o de paisajes impresionantes.

Podremos visitar la provincia de Málaga en cualquier época del año, pero especialmente la Costa del Sol Occidental, que se encuentra resguardada por una sucesión de montañas de una considerable altitud, afectando positivamente a su meteorología. Uno de los motivos que han hecho de esta franja del litoral un destino turístico de primer orden lo tenemos en el benigno clima mediterráneo. Como su nombre indica, la Costa del Sol tiene uno de los mejores y más soleados climas de España, con más de 300 días de sol asegurado con temperaturas suaves durante todo el año.

Pero además de por sus playas, el turista tiene más motivos para visitar la Costa del Sol. Gracias a las diversas culturas que han pasado por esta tierra cada rincón tiene valores históricos y artísticos, pudiendo visitar conjuntos arqueológicos, monumentos, iglesias, museos, etc. Además, el visitante podrá disfrutar de una extensa agenda de cultura y ocio sea cual sea el periodo del año en que visite la Costa del Sol. En el campo del ocio familiar podrán encontrar desde un parque de atracciones a varios parques acuáticos, zoológicos, acuarios, multitud de instalaciones deportivas, rutas de senderismo para practicar deporte al aire libre, empresas dedicadas a los deportes náuticos, de aventura, etc.

Si lo que buscan es un lugar con animación nocturna, tendrán problemas para elegir con qué zona quedarse. Toda las poblaciones costeras de esta parte de Málaga cuentan con su propia zona de marcha, a cada cual más animada y con infinidad de sitios en los que tomarse una copa…o dos. Aburrirse está prohibido en la Costa del Sol.

Disfrute de nuestras recomendaciones más cercanas a la población que ha elegido...  picha aquí